Sexología clínicaCuando algo en nuestra sexualidad empieza a preocuparnos
Una dificultad sexual muchas veces se vive como si hubiera una parte de nosotros que dejó de funcionar como debería.
Aparecen expectativas, comparaciones, frustración, vergüenza, miedo a que vuelva a suceder y una atención cada vez mayor puesta en aquello que “tendría que pasar”.
Pero una persona es mucho más que una respuesta sexual que no está funcionando como esperaba.
Por eso, cuando alguien llega diciendo “tengo un problema sexual”, para mí el trabajo no comienza solamente preguntando qué ocurre durante una relación sexual.
Necesito conocer a la persona que está viviendo esa dificultad.

¿Qué es la terapia sexual?
La terapia sexual es una forma de psicoterapia focalizada, orientada específicamente a las dificultades relacionadas con la sexualidad.
Trabajamos sobre el motivo que llevó a consultar, pero también sobre aquellos factores que pueden estar originándolo, manteniéndolo o intensificándolo.
No existe una única explicación para una dificultad sexual. Pueden intervenir factores médicos, hormonales, neurológicos, farmacológicos, psicológicos, emocionales, sexuales o vinculares, y muchas veces participan varios al mismo tiempo.
Por eso para mí es importante no psicologizar aquello que puede tener un componente biológico, pero tampoco medicalizar automáticamente aquello que puede ser emocional o vincular.
Cuando algún aspecto necesita ser evaluado fuera de mi área profesional, realizo la derivación correspondiente y, cuando es necesario, trabajo de manera interdisciplinaria con otros profesionales.
Investigar y derivar cuando corresponde también forma parte de una práctica clínica responsable.
Hablar de sexualidad no siempre es fácil
Consultar por algo que nos sucede en nuestra sexualidad puede resultar difícil.
Hay temas que generan vergüenza, temor a ser juzgados o que simplemente nunca pudimos hablar con nadie.
No es necesario contar todo en la primera entrevista ni encontrar inmediatamente las palabras para explicar lo que está pasando.
El espacio terapéutico también se construye de a poco. Mi trabajo es acompañar ese proceso, respetando los tiempos de cada persona y creando las condiciones para que pueda hablar de aquello que necesita cuando se sienta preparada para hacerlo.
Hay preguntas que pueden ser importantes para comprender una dificultad sexual, pero no se trata de un interrogatorio ni de contar intimidades porque sí. Lo que vamos explorando tiene un sentido dentro del proceso y se va construyendo de manera gradual.
Poder sentirse escuchado, respetado y no juzgado también forma parte del tratamiento.
Saber sobre sexualidad también forma parte de la terapia
A pesar de la enorme cantidad de información disponible actualmente, siguen llegando al consultorio mitos, creencias y expectativas acerca de cómo “debería” funcionar la sexualidad.
Cuánto debería durar un encuentro, con qué frecuencia deberíamos tener deseo, cómo debería producirse un orgasmo, qué significa una erección o qué tendría que suceder para considerar satisfactorio un encuentro.
Cuestionar esas ideas y construir información sexual más realista también puede ser terapéutico.
Porque muchas veces intentamos alcanzar un modelo de sexualidad que poco tiene que ver con nuestro cuerpo, nuestro deseo o nuestra manera particular de experimentar placer.
La sexualidad es más que funcionamiento
Una consulta sexológica no siempre comienza porque “algo no funciona”.
También podemos trabajar sobre el deseo, el placer, la intimidad, el erotismo, los cambios en la sexualidad a lo largo de la vida, la relación con el propio cuerpo, las fantasías, las diferencias de deseo dentro de una pareja o simplemente la posibilidad de construir una sexualidad más propia y menos condicionada por aquello que creemos que debería ser.
La sexualidad no se reduce al coito, al orgasmo ni al rendimiento.
Un tratamiento a medida
No existe una técnica que sirva para todas las personas.
Primero necesitamos comprender qué está sucediendo y qué factores están interviniendo.
A partir de allí, el tratamiento se va construyendo junto con la persona —o con la pareja cuando corresponde— de acuerdo con aquello que necesita.
Como decía el Dr. Juan Carlos Kustnezoff, se trata de ir confeccionando “un traje a medida”.
Una terapia sexual no se aplica: se construye.
Algunos motivos de consulta
- Deseo sexual
- Dificultades de erección
- Eyaculación rápida
- Eyaculación retardada
- Dificultades relacionadas con el orgasmo
- Dolor y dificultades en la penetración
¿Qué ocurre durante una sesión de terapia sexual?
La terapia sexual es una forma de psicoterapia. Las sesiones son espacios de conversación, evaluación y trabajo terapéutico.
Algunos tratamientos pueden incluir ejercicios o propuestas para realizar individualmente o en pareja fuera de la consulta y en la intimidad, pero durante las sesiones no se realizan prácticas sexuales, desnudez ni ningún tipo de contacto sexual con la terapeuta.
En terapia sexual, las entrevistas pueden ser individuales o en pareja según el motivo de consulta y el momento del tratamiento.
Contacto
¿Querés contarme qué te está pasando?
Podés escribirme y contarme brevemente qué te sucede o qué te llevó a consultar.
No hace falta que sepas de antemano qué tipo de terapia necesitás ni que puedas explicar perfectamente lo que te ocurre.
A partir de lo que me cuentes podemos empezar a pensar cuál puede ser la manera más adecuada de abordarlo.
+54 9 11 2254-0922